high fidelity

She was born with a gift of laughter, and a sense that the world was mad

domingo, febrero 27, 2005

formalidad, poca pero que dure...


nenes Posted by Hello

no digas que fue un sueño...

perdí alejandría. perdí roma. perdí parís. perdí nueva york. perdí todos los imperios y todas las ciudades. perdí, perdí y aprendí a no esperar nada. me hice al tiempo y el tiempo se hizo a mí, y hoy nos perdemos mutuamente sin miedo al mañana. mañana será otro día y tú no estarás, y será como ayer, como hace un año, como en 2046. rosario de días vacíos como las palmas de mis manos. mírame. no soy nada desde que perdí mi imperio. y me acostumbré a perderte como quien se arruina poco a poco y de golpe está en bancarrota. fui rey, emperador, tirano. hoy sólo soy siervo del olvido. pude dictar caprichos sobre los confines de la tierra. pude dictar la mañana, la noche, las estrellas. y me hice al desamor como los viejos se hacen a la muerte. y ya nadie me cree, y sólo asienten como se hace con los locos. cuando les digo que el amor existe, que está tan cerca que tropiezo con él a cada momento, que corre por las calles, que me saca la lengua, que lo veo y me toca, que se esconde y se muestra, que me roza y se escapa, que existe, que lo he visto, que conozco su nombre y su número de teléfono. asienten y sonríen: “ya, yo estuve también allí, una vez, pero no recuerdo…”
y regreso y me siento. mírame. me puedes ver. estoy muy seria, sentada, enciendo un cigarro, echo dos caladas, lo dejo. mírame. me desnudo, muy seria. me meto en la cama, muy triste. suspiro, muy fuerte. me repito que existe, que sé dónde está y que sé qué cara tiene. me levanto, pienso en llamar por teléfono, pero es tarde o es pronto y no sé dónde estoy. que la vida vale, pero lo justo, dejando pasar los días así, siempre perdiendo. y que el tiempo vale mucho o vale poco, no lo sé, y que yo sigo defendiendo ese imperio, aunque no exista. y planeo batallas, rediseño fronteras, aviso a mis ejércitos que hace años que pasaron a otro bando… ya ni recuerdo cuando mi corazón declaró estado de sitio. y visto mi morada de fiesta por si llegaras después de un largo viaje. y todo está quieto y triste. y yo estoy más viva porque, por más que insistan, yo sé que existe y qué cara tiene…
¿me crees tú?
no digas que fue un sueño…

miércoles, febrero 23, 2005

brandy alexander

—Cuando comprendas­ —dice Brandy— que lo que estás contando no es más que una historia. Que ya no está pasando. Cuando comprendas que la historia que estás contando no es más que un puñado de palabras, cuando puedas arrugarla y tirar tu pasado a la papelera, entonces decidiremos quién vas a ser a partir de ahora.

Monstruos invisibles, Ch. Palahniuk

viernes, febrero 11, 2005


copyright fvo Posted by Hello

hoy tampoco...

hay mañanas en que despiertas convencido de que ‘sólo por hoy’ tratarás de hacer bien las cosas. a mediodía, casi a punto de sentirte orgulloso, recuerdas que te has dejado que debías porque dijiste por enésima vez en lo que llevas de semana que… 1 a 0 a favor de la tristeza. vas perdiendo. ah, pero si nunca tuve espíritu competitivo. es cierto. a quien no le molesta perder tampoco le interesa ganar. y mientras recalientas los spaghetti que ayer noche eran excelsos y hoy sólo son un plato de pasta piensas: ah, ahí está la clave. y entonces, casi a punto de sentirte orgulloso, recuerdas que es la enésima vez que descubres la sopa de ajo mientras el emmental se derrite por encima de la pasta y miras esas postales que te mandaron de egipto, de parís y de segovia y que cuelgas en la nevera y lamentas no haber estado ni siquiera en segovia.
pero debe de haber algo… yo lo sé, lo veo en las caras de la gente, en los libros, las películas… eso existe. como existen los programas de sobremesa a los que has abonado tus siestas de benzodiacepina. el ‘sólo hoy’ amenaza con convertirse en ‘hoy tampoco’. ¿por qué a veces cuesta hacer hasta las cosas más simples? alimentarse, por ejemplo. contestar el teléfono. tener un trabajo digno. ser amable con tus amigos. acordarse de los cumpleaños. despertarse y dormirse cada día a las mismas horas. cosas sencillas. cosas rutinarias. funciones que desempeñan de los más a los menos listos. y te agarras a la palabra mañana como a un talismán. algunos sólo vivimos en mañana.
suenan las primeras notas de perfidia y tienes la cara pegada al sofá. lo más fácil es cambiar de lado. your love was sweet perfidia, cantas en un susurro. cantas, manifiestas tu existencia con una frase y te parece la mejor frase para un día como hoy aunque el saber popular te recuerde otras que se ajustan más a la realidad. como un guante. esa frase se arrapa como un guante a tu imaginación. tú que sufriste el delirio de los ingenuos y creíste vivir pasiones, tragedias, traiciones, perfidias, intrigas, vértigos… mierda, eso viviste, una perfidia de mierda.
y el mundo sigue existiendo como atestiguan los telediarios: un mundo raro, es cierto. donde el 80% de los habitantes son señores cincuentones con corbata; víctimas de guerras y catástrofes naturales, un 5%; terroristas, otro 5%; señores que corren con calzoncillos por un césped, otro 5%; luego algunos artistas célebres, un 3%; el resto se reparte entre mujeres maltratadas, accidentes de tráfico, asesinos en serie, traficantes de drogas, curas, putas, fiestas populares, tiroteos, lluvias torrenciales, papeletas de lotería, el precio del tomate, jóvenes sin piso, elecciones, cadáveres de viejos recogidos por los servicios sanitarios un mes después de su muerte tras las quejas de vecinos, inmigrantes sin papeles, niños abandonados en un container y otras baratijas de menor importancia.
nunca serás nada. nunca serás nadie. si no depones esa actitud no llegarás a nada en la vida. ¿quieres estar siempre así? "no, no, por supuesto", tartamudeas. tampoco nadie me ha preguntado nunca como quería estar, simplemente. tal vez yo nunca me lo he preguntado. tal vez no me importa. tal vez prefiero dormir y que nadie me moleste. ¿sabes? nunca voy a conseguir nada pisando el cuello a nadie. o lo que es lo mismo: nunca voy a conseguir nada.
dejas sonar el teléfono y sacas el audio a la tele para escuchar una noticia de vital importancia que se oye en la radio: “según esta emisora acaba de saber las personas sin corbata han decidido…” te había parecido oír que… pero ya no. deberías cenar algo y superar que hace demasiado tiempo que nadie te quiere, que eres blando y bobo y te dejas arrastrar, simplemente, y luego te hacen daño y te lamentas pero sigues siendo el campeón mundial de la pereza vital. y que aún no has aprendido a protegerte. pobre bebé gracioso, grandote, torpe e indefenso.
vuelve a sonar el teléfono y no puedes contestar. ibas a cenar algo pero te sientes perezoso hasta para abrir una lata de conservas. pereza de masticar, pereza de deglutir, pereza de digerir, pereza de vivir.
hoy tampoco.
y sigues con tu huelga anónima y secreta. la huelga de vivir esta vida de mierda. la huelga de vivir tras haber perdido alejandría. la huelga de vivir una vez descubriste que “aquello” inclasificable por lo que valía la pena seguir adelante era producto de tu imaginación. la huelga de vivir tras el desengaño. y que jode vivir por encontrar un trabajo decente, una casa con vistas, un hombre agradable, una hipoteca larga como un túnel. vivir por vivir lo corriente.

mamá ¿por qué me pariste en este mundo y no en un libro?
hoy tampoco.